septiembre 20, 2009

elixir.

...Es que no estaba, ni aquí ni allá, cada rebote de eco contra mí me desnudaba dejándome sola con el aire, sin barrera alguna existente.

No pensaba, no me sentía tocando el suelo, me sentía un nada, sin materia pero sentía; la única confirmación de mi existencia era el sonido golpeando mi aura -"visible" ahora solo para mí- deformándome con cada nota, retorciéndome y retumbando todo en mi, cada tono, amorfándome.

Sentía en todo mi yo inmaterial[izado] cada golpe, el dedo resbalando precipitadamente contra la cuerda del bajo, el sonido salir de las bocinas, sentía el polvo levantarse a cada golpe de tarola.

TODO era mío, veía los sonidos, cada uno era una especie de golpe ameno a mi mente-cabeza [que se habían vuelto uno sólo]...

El único muro con el mundo: mis párpados, cerrados, y libre de ellos sentía las miradas infinitas sobre mí, sólo sonreía: sola, queriendo que todos sintiesen lo que yo... pero era sólo mío.

-eran los sonidos de un sueño-

Y no había explicación alguna más que el sonido estallándome por dentro, derramándose a borbotones como un tinte elixir. Me bañaba, nadaba en el aire infestado de ecos.

Y a la vez tenía un insólito vacio, un vacío que se burlaba de mi felicidad, seguramente la envidiaba,por pensar que era la única disfrutando así - y que si lo creia? y que si lo era?!-

Roce de piel pura con la pureza del sonido, una especie de transpiración inversa, simbiosis cómplice.

Estaba amando, no a nadie, tal vez había un algo, pero yo amaba y seguía amando, un algo que sólo sentía por el simple e inmenso hecho de escuchar, sentía porque ...estaba sintiendo, amaba, escuchaba, sentía.
Un amor bizarro, me enamoré quizás de ese sentir, de esa sensación de estar amando, me enamoré del momento, me enamoré de amar el momento que sentía por escuchar...

Me enamoré de escuchar.
Me enamoré del momento.
Me enamoré del sentir.
Me enamoré del sonido [¡¡bendita su existencia!!]
Me enamoré de existir.

1 comentario:

  1. Elixir, vaya susto con que te hackearon y ya no se podía entrar en tu blog, pero ya paso el susto y el hacker ya se fué o nunca estuvo, ya nos dirás, que bueno que ya está restablecido todo, y gracias por compartir cosas tan disfrutables como lo del pianista, las fotos, tus reflexiones, etc. Adelante caminante, que ya sabes se hace camino al andar

    ResponderEliminar